Todos
tenemos diferente idea de lo que es el sueño de todo empleado, por ejemplo
algunos dirán que el sueño de todo empleado es ser Pepe o Toño (su propio jefe).
Otros podrán decir que el sueño de todo empleado es trabajar en Victoria Secret
o que su jefa sea una mujer/hombre guapísima/o y de muy buen cuerpo que aparte
de todo los trate muy bien y les aumente el sueldo cada mes. En general, estoy
de acuerdo con esos diferentes sueños, pero contesten sinceramente a esto:
¿Cuántas veces han querido mandar a la chingada a su jefe?
Cuando aún
estaba trabajando en Tralcom, una consultoría en la que viví momentos increíbles
y conocí personas asombrosas (después les contare sobre eso), empezaron a
ofrecerme trabajo en una de las divisiones de IUSA (no confundir con IUSACELL),
que se encargaba de todos los sistemas de las empresas de la esposa del dueño,
creo que las han visto en los centros comerciales del DF se llaman: Sparkling Princess
y es en donde visten a tu hija de princesa, la maquillan, toman fotos y demás
cosas que a las niñas les gustan. Como sea, en ese momento me ofrecían un
aumento considerable, prestaciones y entrar a un corporativo en donde se suponía
yo podría hacer carrera, después de pensarlo y analizar pros y contras, me
decidí y me cambie de trabajo… Mala idea.
Para
empezar, mi jefe era un guey que sólo era mi jefe porque había estado ahí toda
su vida y no porque realmente supiera, no sabía programar, no sabía redes, no
sabía nada del ambiente web, en fin, esa fue la primera decepción, la oficina
en que estaba, distaba mucho de ser una oficina de un corporativo y aparte de
todo, me quedaba lejísimos de casa, con todo esto de factor no tarde mucho en
empezar a pensar que me había equivocado al cambiarme de trabajo, pero como
buen profesionista que soy, me aguante como los machos y le seguí. Pero todo lo
anterior no era lo peor, como ustedes saben, en México casi no pasa que si eres
amigo del dueño de una empresa, y por amigo me refiero claro al lame botas
oficial, y por botas me refiero claro a huevos, por lo general eres el jefe de
su empresa, bueno pues este raro caso pasaba en ese lugar, la jefa de todos,
era una señora que por estar toda su vida laboral como empleada de la dueña, se
había ganado su confianza y estaba al mando cuando la dueña no estaba en la
oficina, que era casi todo el tiempo.
Esta
señora, primero se trató de meter con mi forma de vestir, cosa que obviamente
no permití, después se trató de meter con mi horario de trabajo, con la forma
en que me llevaba con los del almacén y hasta me decía que no le tenía que hablar
a las compañeras de la oficina… La gota que derramo el vaso, fue cuando de
buenas a primeras se pensó ingeniero en sistemas y trató de decirme como hacer
mi trabajo, para su mala suerte, todo lo que les conté en las líneas de arriba
ya estaba rondándome en la cabeza, ya no iba a aguantar mucho tiempo y estaba a
punto de explotar y ella llegó con sus manitas a liberar la presión…
Recuerdo
como si hubiera sido ayer lo que le dije:
A ver “señora”
(si, use mis manos y dedos en forma de comillas cuando lo dije) ninguna “contadora”
me va decir cómo hacer el trabajo que sólo un ingeniero en sistemas sabe hacer,
ya estoy harto de tu nefasta persona así es que toma el trabajo, hazlo como tú
quieras y a chingar a tu madre.

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