viernes, 5 de octubre de 2012

El sueño de todo empleado




Todos tenemos diferente idea de lo que es el sueño de todo empleado, por ejemplo algunos dirán que el sueño de todo empleado es ser Pepe o Toño (su propio jefe). Otros podrán decir que el sueño de todo empleado es trabajar en Victoria Secret o que su jefa sea una mujer/hombre guapísima/o y de muy buen cuerpo que aparte de todo los trate muy bien y les aumente el sueldo cada mes. En general, estoy de acuerdo con esos diferentes sueños, pero contesten sinceramente a esto: ¿Cuántas veces han querido mandar a la chingada a su jefe?

Cuando aún estaba trabajando en Tralcom, una consultoría en la que viví momentos increíbles y conocí personas asombrosas (después les contare sobre eso), empezaron a ofrecerme trabajo en una de las divisiones de IUSA (no confundir con IUSACELL), que se encargaba de todos los sistemas de las empresas de la esposa del dueño, creo que las han visto en los centros comerciales del DF se llaman: Sparkling Princess y es en donde visten a tu hija de princesa, la maquillan, toman fotos y demás cosas que a las niñas les gustan. Como sea, en ese momento me ofrecían un aumento considerable, prestaciones y entrar a un corporativo en donde se suponía yo podría hacer carrera, después de pensarlo y analizar pros y contras, me decidí y me cambie de trabajo… Mala idea.

Para empezar, mi jefe era un guey que sólo era mi jefe porque había estado ahí toda su vida y no porque realmente supiera, no sabía programar, no sabía redes, no sabía nada del ambiente web, en fin, esa fue la primera decepción, la oficina en que estaba, distaba mucho de ser una oficina de un corporativo y aparte de todo, me quedaba lejísimos de casa, con todo esto de factor no tarde mucho en empezar a pensar que me había equivocado al cambiarme de trabajo, pero como buen profesionista que soy, me aguante como los machos y le seguí. Pero todo lo anterior no era lo peor, como ustedes saben, en México casi no pasa que si eres amigo del dueño de una empresa, y por amigo me refiero claro al lame botas oficial, y por botas me refiero claro a huevos, por lo general eres el jefe de su empresa, bueno pues este raro caso pasaba en ese lugar, la jefa de todos, era una señora que por estar toda su vida laboral como empleada de la dueña, se había ganado su confianza y estaba al mando cuando la dueña no estaba en la oficina, que era casi todo el tiempo.

Esta señora, primero se trató de meter con mi forma de vestir, cosa que obviamente no permití, después se trató de meter con mi horario de trabajo, con la forma en que me llevaba con los del almacén y hasta me decía que no le tenía que hablar a las compañeras de la oficina… La gota que derramo el vaso, fue cuando de buenas a primeras se pensó ingeniero en sistemas y trató de decirme como hacer mi trabajo, para su mala suerte, todo lo que les conté en las líneas de arriba ya estaba rondándome en la cabeza, ya no iba a aguantar mucho tiempo y estaba a punto de explotar y ella llegó con sus manitas a liberar la presión…

Recuerdo como si hubiera sido ayer lo que le dije: 

A ver “señora” (si, use mis manos y dedos en forma de comillas cuando lo dije) ninguna “contadora” me va decir cómo hacer el trabajo que sólo un ingeniero en sistemas sabe hacer, ya estoy harto de tu nefasta persona así es que toma el trabajo, hazlo como tú quieras y a chingar a tu madre.

Acto seguido, me di media vuelta y me fui al corporativo a renunciar, sentí una paz combinada con libertad y ese sentimiento de triunfo que te hacen sentir como el guey mas cabrón del mundo. Llegan do al corporativo, resultó que ya tenían mi despido y hasta liquidación me dieron jeje, una gran forma de cerrar ese gran día fue llegar a la casa de mi compadre (el negro) con unas chelas y a celebrar.

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