Pocos de ustedes saben, que el pequeño nanches
vivió poco más de un año en los Estados Unidos. No vayan a empezar con chismes
de que era wetback (mojado pa’ que me entiendan), estaba en E.U. como turista
permanente, el caso es, tengo una tía que vive en California (por cierto, una
de mis consentidas) y de alguna manera nos convenció para que yo me quedara a
vivir con ella y estudiar ahí durante un año.
Estados Unidos… Sé que muchos de ustedes
piensan que es lo mejor, el primer mundo y todas esas cosas, pero para alguien que
ya está acostumbrado a andar de vago (palabras de mi madre), es muy aburrido. Para
empezar, el nivel primaria en E.U. es de las 9 u 8 (no recuerdo bien) y ¡hasta
las 14 horas! (las 2 para los que no saben ese horario), claro que nos daban
dos recreos, pero aun así, es demasiado… Por favor, si son papás y están
pensando meter a sus hijos a ese sistema que están empezando a implementar en
México, no lo hagan, repito: ¡no lo hagan!
Finjamos por un momento que ese detalle de la
escuela no es importante, nanches como buen niño, después de hacer su tarea y
deberes, sale a la calle en busca de amiguitos para armar el tochito o el gol
para o de menos los encantados; y lo único que ve, son bolas de desierto
pasando por la calle, bueno, no tanto así, pero sólo eso faltaba, ni un niño,
ni una persona en la calle, ni un perro, ¡nada! Toda la gente sale en su auto,
no hay tiendas, no hay tortillerías y lo peor, no hay tamales Oaxaqueños.
Entonces, lo único que podía hacer era ver la
TV o estar en la alberca de la casa de mi tía… Se lo que están pensando, pero créanme,
después del primer mes, la alberca pierde su encanto. Todos mis amigos eran de
la escuela, me acuerdo de un compa que era de Mexicali y estaba en la misma
condición que yo, no hablaba nada de ingles y no nos quedo de otra más que ser
amigos, ya después de un tiempo, como que se puso de moda hablar en español y
varios nos empezaron a hablar, resulta que eran hijos de familias mexicanas o
latinoamericanas que hablaban ya los dos idiomas y todos fuimos felices, hasta
que me rompí una pierna…
En E.U. tienen un juego que es idéntico al
baseball pero no usan bate ni pelota de hueso, en lugar de bate, usan la pierna
y en lugar de la pelota de hueso es una pelota de hule tipo con las que jugamos
futbol en la primaria, en una jugada, estaba a punto de hacer home run cuando
mi pierna se fue a un hoyo, después de eso, sólo sentí el peor dolor que he
sentido en la vida, y la pierna caliente, muy caliente. No fue del todo malo,
pude disfrazarme de momia en silla de ruedas para halloween y mi mamá se fue a
cuidarme.
Lo que más recuerdo de mi estancia en E.U. es a
mi prima Alicia, ella dejó un gran impacto en mi, recuerdo cuando salía con
ella en su auto, yo en el asiento trasero y ella manejando rapidísimo, dando
vueltas que hacían chillar las llantas y yo de un lado para el otro y claro, la
música de Bon Jovi a todo lo que daba su estéreo y los dos cantando a todo pulmón,
que grandes momentos.
Aunque viví muy buenas cosas ahí y que gracias a
esos años creció mucho mas mi afición a la NFL, puedo hablar ingles y entre
otras cosas más, los Estados Unidos y yo no fuimos compatibles, acabando el año
escolar, me regrese a Tijuana a seguir con mis aventuras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario